Como mencioné en el blog post anterior (3 días en Zurich, Suiza) y en el del Internado en Barcelona, España, tenía dos destinos en dos fines de semana ese verano 2017. Ya saben que uno de ellos fue Suiza (el cual no fue mi mejor viaje) y ahora les digo que el segundo fin de semana fue a Dublín, Irlanda. A este destino siempre había querido ir y estaba muy emocionada porque finalmente podría visitar (les confieso que había solicitado al internado en Irlanda para verano 2016, pero no tenían opciones en psicología por lo que me fui por mi segunda opción: Australia). Durante el verano, la primera amiga que hice (la que conocí en persona en el aeropuerto) decidió unirse al viaje al igual que un amigo de la chica con la que iba a viajar desde un principio. Tip: en Irlanda se utiliza el euro, el cual un euro equivale a $1.11 USD. También, Irlanda es bastante fresco en verano (no tan frío como Suiza, pero tuve que volver a utilizar mi jacket para este viaje).
Llegar
El viaje ida y vuelta fue un total de $177 a través de Ryanair. Esta es una aerolínea de bajo costo propia de Dublín, Irlanda. Sin embargo, estoy bastante segura que se encuentran pasajes mucho más baratos. Anécdota: llegamos a tiempo al aeropuerto y todo, pero comenzamos a hacer la fila equivocada para el gate (puerta de embarque) y terminamos casi saliendo del aeropuerto con las personas que habían llegado desde Irlanda… de mi grupo era la única que sabía español, así que luego de preguntar varias veces, tuvimos que correr para entrar por donde era y que no nos dejara el avión. En realidad estaban a punto de despegar, solo faltábamos nosotros.
Dónde quedarse
Nos quedamos en el Oliver St. John Gogartys Hostel, localizado en Temple Bar (área de la ciudad popular por su nightlife y ambiente movido) por $50 la noche. Originalmente, los 4 habíamos pedido cuartos compartidos y mixtos, pensando que estaríamos juntos y con más personas. Sin embargo, al llegar al hostal, debido a la cantidad de personas quedándose ese fin de semana, nos asignaron a todos a cuartos distintos. Aceptamos y fuimos a donde nos indicaron… a los pocos minutos, las 3 estábamos decididas a conseguir alguna habitación juntas porque nuestros cuartos asignados no eran ideales, por decirlo de alguna manera. Pagamos un poco más y nos pusieron en un cuarto privado de 4 (solo de chicas) para nosotras 3 y alguna otra chica que se fuera a quedar esas 2 noches. El hostal era bastante acogedor, limpio y se encontraba en una localización perfecta. En la parte de abajo, tiene el famoso irish pub llamado igual que es hostal.
Primer día: qué hacer
Ese primer día, ya que llegamos al medio día, estuvimos caminando toda la tarde por la ciudad. Tomamos fotos, entramos a tiendas y admirábamos los edificios (la mayoría se caracterizan por tener muchas flores colgando de sus estructuras). No fuimos a ningún lugar en particular, solo íbamos a nuestro paso vagando por la ciudad.
Segundo día: Day trip
Antes de llegar a Dublín, me había dado la tarea de buscar lugares a visitar para tomar un day trip. Después de mi búsqueda, quería ir a tantos lugares que se veían hermosos, pero me decidí por visitar los Cliffs of Moher. Mi compañera y el resto aceptaron (mucho progreso desde la semana pasada) y reservamos un tour ofrecido por Viator llamado “Cliffs of Moher Tour from Dublin” por $45. Incluía el transporte, un guía turístico, unas paradas antes de llegar a la atracción principal, la entrada a los acantilados y almuerzo.
La primera parada fue a The Burren, donde se encuentran los “Mini Cliffs of Moher”. Aquí estuvimos unos 40 minutos, admirando la vista y caminando por la piedra caliza que cubría toda la superficie. Luego, la próxima parada fue en Galway. En esta pequeña ciudad estuvimos cerca de una hora y media, simplemente caminando, explorando y visitando lo que nos llamara la atención.
| Galway |
Finalmente, llegamos a los Cliffs of Moher (aquí fue cuando almorzamos primero antes de recorrer los acantilados, había hambre). Estos acantilados se encuentran en la costa oeste de Irlanda (3 horas aproximado desde Dublín), y son parte del Wild Atlantic Way (una famosa ruta turística). Su nombre se deriva de “Mothar”, una palabra en Gaeilge (fun fact: el gaeilge es uno de los idiomas oficiales de Irlanda, comúnmente conocido como irlandés) que significa “la ruina de un fuerte”, ya que existía un fuerte en esta parte. El mismo fue destruído en las guerras a principios de los 1800’s. Los Cliffs of Moher se extienden por 5 millas y su punto más alto tiene una altura de 702 pies. Las vistas son espectaculares y se pueden apreciar las Aran Islands en la bahía de Galway, en un día despejado.
Otro fun fact que recuerdo de este tour es que el primer idioma oficial es el gaeilge (irlandés) mientras que el inglés también es otro idioma oficial en la república. Sin embargo, el gaeilge solo lo hablan un porcentaje bajo de la población, así ya cayendo en casi desuso (aunque en los pueblos más rurales intentan solo hablar esta lengua y cambian sus rótulos del inglés al gaeilge en cada ocasión que pueden, intentando salvar esta lengua).
Esta segunda noche, al regresar a Dublín, recuerdo que la pasamos increíble. Decidimos comer en Nando’s (para nada local, ya ven, es un lugar surafricano) y luego nos fuimos por Temple Bar, donde hay varias calles llenas de pubs con música en vivo irlandesa y bares repletos. Hicimos un poco de bar hopping, comprando las bebidas y estando afuera, escuchando la música y hablando con más personas. En un punto, entramos a un underground pub el cual tenía música en vivo local y estaba repleto de personas cantando y bailando al ritmo. Recuerdo estar ahí, entre todas estas personas, escuchando esta música, en un pub en el medio de Dublín, a los 19 años y pensar “qué feliz me siento”. Desafortunadamente, no me acuerdo de ninguno de los nombres de estos bares o este pub.
Tercer día
Para el tercer día, ya que el vuelo era a las 5 p.m., decidimos comprar un boleto para el City Sightseeing Dublin Hop on - Hop off Tour. Tuvo un costo de $21, y lo que se hace es estar en este bus que recorre la ciudad mientras escuchas las explicaciones de diferentes lugares de interés y puedes bajarte en sus múltiples paradas para entrar a lugares y volver a subir para continuar el recorrido. Es una manera bastante fácil de poder explorar la ciudad un poco más rápido y donde ya los lugares turísticos o de interés están seleccionados y en ruta. Nos bajamos en diversos lugares, pero recuerdo que hubo una parada donde entramos a un pub y pudimos sentarnos a probar la cerveza local, la Guinness.






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