Antes de irme a mi internado (prácticas) en Barcelona, España, tenía pensado en irme dos fines de semana a dos lugares que siempre había querido visitar, uno de ellos siendo Suiza. En el blog post que relato mi experiencia en este internado, mencioné que conocí a chicas mediante el grupo de Facebook del programa, e hice los planes de viajar con una en específico que me comentó que estaba interesada. Todo perfecto, ya tengo con quien ir a estos destinos. Entonces, compramos los vuelos y reservamos el hostal para el primer lugar: Suiza. Tip: Suiza no es parte de la unión europea, por lo que no utilizan el euro y tienen su propia moneda: el franco suizo (CHF). 1 CHF es equivalente a $1.04, por lo que todo sale más caro al convertirlo, además de ser un país bastante caro de por sí.
El viaje ida y vuelta me salió en $160 a través de Vueling (una compañía de bajo costo propia de Barcelona, España) y nos quedamos en el Oldtown Otter Hostel por $60 la noche, en un cuarto compartido y mixto (muy buen hostal, separado a través de Booking.com). Ya es aquí cuando nos dimos cuenta lo caro que es Suiza, en todos los aspectos. Todo bastante bien y normal con la chica con la que iba… me comentaba que encontraba que todo estaba caro, pero aún así se notaba emocionada por visitar. Buscamos por nuestra parte cosas para hacer y day trips para hacer en los dos días que estuviéramos (tercer día nos regresábamos temprano a Barcelona), pero no tuvimos mucha suerte ya que todo era un poco caro (obvio), además que mi compañera se continuaba quejando. Ya comencé a notar el red flag.
La conocí el viernes en la mañana en el aeropuerto antes de abordar y todo bien. Llegamos y no sabíamos cómo salir del aeropuerto ni cómo llegar al hostal porque, ¿cuál es el idioma oficial de Suiza? Tiene 4: alemán, francés, italiano y romansh. Sin embargo, lo más que hablan es “alemán suizo”. De maravilla. Nuestro inglés no nos sirvió de mucho, pero encontramos salir y tomar un taxi al centro de la ciudad enseñándole la dirección del hostal desde mi teléfono. Me acuerdo que cada una pagó un aproximado de $60. Otro desastre. Encontramos el hostal y era súper bonito, y la ciudad se veía de película. Todo se veía perfecto e increíble. Ya en el cuarto, conocimos a 3 chicos (esta vez de nuestra edad y agradables) de otros países de los cuales nos hicimos amigas y nos fuimos a caminar con ellos. No sabía lo frío que era Zurich a mitad del verano así que claro, no fui preparada y me compré un jacket por $20.
Exploramos un poco la ciudad y no teníamos planes, en realidad, de estos dos días en Zurich. Quien me conoce sabe que me gusta planificar las cosas de antemano y estar bien organizada (aunque para mis viajes solo me basta con marcar todos lugares, en Google Maps, a los que quiero ir y voy a mi paso). Fuimos todos a un supermercado cercano donde compramos sándwiches y nos sentamos cerca del puente del lago Zurich a almorzar. Luego nos fuimos a caminar un poco más: caminamos la parte vieja de la ciudad, cruzamos el puente del lago, admiramos a un artista que tocaba el violín en alguna parte, nos sentábamos a solo mirar. ¿Y qué creen que hicimos el resto del día y el próximo día? Sí, lo mismo. No digo que todo esto eran malas ideas o que la estaba pasando horrible, pero quería aventuras, aprender, hacer cosas culturales y experimentar de verdad este lugar.
Yo sugería ir a buscar algún restaurante/pub/bar donde comer o tomarnos algo y mi compañera me decía que no, que era muy caro todo y terminábamos en algún supermercado comprando un sándwich o pizza con agua (o agua con gas porque no sabíamos alemán suizo). Le sugería buscar alguna actividad dentro de la ciudad, como visitar museos, iglesia o parques. Para donde único aceptó pagar para entrar fue al zoológico y fuimos al jardín botánico porque era gratis (FINALMENTE). Lo que hacía era constantemente quejarse, preferir estar en el área común del hostal haciendo nada y rechazar todas mis ideas. Realmente me hubiese ido sola a explorar, a comer o hacer lo que fuese, pero no lo hice y me arrepiento mil veces.
En fin, Zurich, Suiza es espectacular, pero bastante caro y hay que hacer un budget/ahorrar para poder disfrutar como se supone. Yo tenía entendido lo costoso y estaba preparada para gastar, en ocasiones, simplemente porque estaba en Suiza y quería HACER COSAS. Sin embargo, mi compañera de viaje no me lo puso nada fácil y no me atreví a dejarla sola en el hostal e irme por mi cuenta. No probé nada local (al menos compré chocolates en una ocasión que esta chica quiso entrar a una tienda), solo visité el jardín botánico y el zoológico, caminé un poco la ciudad y recorrí parte del lago Zurich, y comí del supermercado. ¿Saben de otra cosa de la que me arrepiento? No tengo casi buenas fotos de esta ciudad, y lo más que tengo son videos de mala calidad. O sea, fui una pésima viajera en mis principios. En este viaje me di cuenta lo horrible que puede ser viajar con otra persona, pero todavía me faltaba otro viaje con ella, el próximo fin de semana: Dublín, Irlanda. Les adelanto que me fue mucho mejor (aunque no del todo, pero bueno, al menos mejoré con mis fotos).
¡Próximamente subiré mi guía de 3 días en Dublín, Irlanda!

Comments
Post a Comment